La historia de Pánico se sitúa en Carp, una pequeña
ciudad del Estado de Nueva York, en donde todos los años al finalizar las
clases, los alumnos de último curso tienen la posibilidad de participar en
Pánico, un juego en el cual se pone a prueba la valentía de los concursantes, y
que tiene como premio una gran suma de dinero, en general, superior a los
cincuenta mil dólares.
Las reglas son fáciles: Todo aquel que desee jugar
debe hacer pública su decisión durante el Salto Inaugural (arrojándose al agua
desde un acantilado), y el juego se prolonga durante el resto del verano. Los
desafíos que pondrán a prueba a los participantes estarán a cargo de dos jueces
de identidad reservada, y aunque no hay un cupo específico de jugadores, sólo
hay un ganador.
El libro cuenta con dos narradores distintos: Heather
y Dodge. Mientras ella no tenía realmente planeado participar de Pánico, él
busca algo más que el dinero. Dodge quiere venganza.
Primero que nada, tengo que decir que es el primer
libro de Lauren Oliver que leo. Sip, todavía no leí la trilogía de Delirium, y
por lo tanto no tenía ninguna clase de expectativa o referencia sobre esta
historia con respecto a su autora. Sí había leído/escuchado algunos comentarios
acerca de que se trataba de una distopia (falso) y que era comparada con Los Juegos
del Hambre (doblemente falso). Se trata más bien de una novela realista, con
personajes reales, que sufren problemas reales, y a quienes nadie obliga a
jugar Pánico; algunos lo hacen movidos por determinadas circunstancias de sus vidas,
otros por la gloria o por codicia, y otros simplemente por diversión.
“Le resultaba muy triste pensar que todos ellos,
los chicos presentes, sus compañeros y amigos e incluso la gente a la que
aborrecía, habían crecido juntos, uno encima del otro como cachorros en una
jaula demasiado pequeña, y ahora sencillamente iban a tomar caminos separados. Y
ese sería el final.”
El concepto me gustó, uno puede pensar que ya está
bastante visto, pero la verdad es que no me aburrió para nada. Es más, a medida
que el libro va avanzando, y cada vez quedan menos competidores, se pone más y
más atrapante, como que querés llegar al final y saber quién va a ganar, cuáles
van a ser las pruebas, cómo van a quedar eliminados los demás personajes,
quiénes son los jueces, si va a darse el condimento romántico entre algunos protagonistas,
etc.
“Y tuvo un repentino destello de claridad: era de eso de lo que iba el juego en realidad. Eso era lo que daba miedo de verdad: el hecho de que nunca podías conocer a los demás, no completamente. El hecho de que siempre estabas adivinando a ciegas.”
Otra cosa que me gustó, y sé que es algo
completamente tonto (advertencia: lo que voy a decir a continuación puede ser
considerado un spoiler, aunque queda bastante claro ya en las primeras
páginas), es que los puntos de vista elegidos por la autora para narrar el
libro no sean necesariamente los de dos personajes que tienen un interés
romántico entre sí. Ese es un recurso bastante usado, y que Lauren haya
decidido ir para otro lado, me sorprendió gratamente.
“Nadie le había hablado nunca de ese hecho básico de la vida: no todas las personas encuentran quien las ame.”
Nat y Bishop, amigos de Heather y quienes completan
el cuarteto central de esta historia, también me gustaron. Si bien siento que
al personaje de Nat le faltó quizás un poquito más de desarrollo, Bishop es un
tierno, y esa clase de chicos a mí me puede.
“Pero no dijo que todo iba a salir bien. ¿Cómo hubiera
podido hacerlo? Ella sabía que Nat tenía razón. Ninguna de ellas estaba a
salvo. Ya no. Nunca más.”
Pasando a lo que no me terminó de convencer voy a
decir dos cosas: 1) Las pruebas. Realmente esperaba que los desafíos a los que
tienen que enfrentarse los participantes le hicieran verdadero honor al nombre
del libro. Si bien son cosas complicadas y que requieren de mucha valentía, yo
quería que se me pusieran los pelitos de punta (cosa que admito que sí me
sucedió una vez y tuve que dejar el libro porque era de noche y no quería
asustarme, lo que al final al otro día no pasó, pero bueno). 2) El final.
No sé, me pareció apresurado. Hay algo que sucede que es como “Noooo”, y cuando
veía las pocas páginas que me quedaban, no podía imaginarme cómo iba a
terminar. De más está decir que no fue como esperaba.
A pesar de estos pequeños detalles, me pareció una
historia entretenida, y original a su manera. La verdad es que me alegro de
haber comenzado con este libro en lugar de con Delirium, porque me han dicho
muchas cosas de la trilogía que me desalentaron, pero Pánico merece ser leído.